Al norte o al sur, olvidaos del levante español

Al norte o al sur, olvidaos del levante español

Yo no sé si es porque ni soy del norte, ni soy del sur, pero el caso que adoro ambos paisajes mientras que el mío lo tengo más que visto. Llevo todo el verano viendo llegar a turistas españoles de otras ciudades y a extranjeros a todo el levante y conforme los miro pienso “¿por qué?”… hace un calor de mil demonios, los puntos más turísticos como Benidorm, Jávea o Denia están tan llenos de gente que no puedes caminar sin chocarte, las playas son increíbles en invierno, incluso en otoño, pero en primavera y verano se llenan tanto que no tienes hueco donde dejar la sombrilla, y la montaña es un secarral… parece el oeste…

En serio, no termino de entenderlo pero puede que sea porque esto lo tengo muy visto ya que me hablas de ir al norte, a Galicia, con el fresquito y esas playas de roca oscura hibernales y preciosas, o al sur, a Córdoba, a ver la mezquita o a Granada a respirar el ambiente mozárabe de la Alhambra y empiezo a soñar con escenas de cuentos de hadas.

Este verano, mientras muchos venían hacia aquí, a infestar nuestras playas con sus risas, sombrillas, cremas solares y demás tonterías, yo me fui a recorrer Andalucía y no me arrepiento. Si hablamos de calor os puedo asegurar que es el mismo o peor, pero se vive de manera diferente.

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Mi viaje andaluz

Mi primera parada fue Almería, a conocer sus playas, y he de decir que no hay mucha diferencia con las nuestras: misma cantidad de turistas, miso agobio; pero conforme bajas más hacia el sur la cosa cambia notablemente.

Desde Almería a Granada, a hacer la visita cultural por antonomasia, la Alhambra, el Albaicín y sus preciosos parajes. Luego a Córdoba, a ver la Mezquita y algo que casi todo el mundo pasa por alto: estos patios de Córdoba pertenecientes al Palacio de Viana, preciosos, maravillosos, sacados de otro cuento de fantasía. De allí a Málaga, a ver de nuevo el mar y refrescar un poco nuestros pies y seguir de camino a Sevilla, a la Giralda y a la plaza de España.

Está claro que si lo que buscas es relax Andalucía no es el sitio idóneo porque a no ser que te alejes de lo más turístico o que te aísles en algún resort de lujo (que los hay) me temo que vas a tener marcha por un tubo, jaleo a borbotones y fiesta a raudales. Pero es mágica… Andalucía es mágica.

El año que viene, como ya imaginaréis, para huir un poco del calor, quiero planear un viaje al norte, a Asturias o a Galicia, quiero bañarme en el Atlántico y quiero conocer sus parajes verdes, algo que por aquí abajo no se ve muy a menudo la verdad.

Si preguntáis mi opinión y teniendo en cuenta que, como bien digo, debe ser que esto lo tengo muy visto, os diré que elijáis el norte, que elijáis el sur, pero no os quedéis en medio porque no merece la pena, os lo dice una levantina de pura cepa.