Contemplar el mar es algo que a todos nos embarga. Basta con tener delante una playa o costa, para quedar embelesado y abstraído. El mar atrapa con solo mirarlo. A muchos les encanta sumergirse en esas aguas, nadar, jugar o simplemente pasear por su orilla. A otros más intrépidos y atrevidos, les atrae la idea de adentrarse en sus profundidades y conocer todos sus secretos y misterios. No en vano, las profundidades del mar siguen siendo desconocidas.
Bucear es una actividad de lo más apasionante. Hacerlo por primera vez, implica una preparación adecuada. No es suficiente con desearlo. Aquellos que se hayan cansado de la rutina o simplemente quieran realizar una actividad que le haga vibrar, encontrarán en el buceo esa intensidad. Flotar en un universo azul, rodeado de criaturas tan desconocidas como increíbles, lleno de color… se convierte en una experiencia que cambia la vida de quien la realiza.
Quienes han probado el buceo, saben de sobra que engancha. Afortunadamente, en nuestro país, podemos encontrar lugares increíbles con los más exóticos rincones submarinos, adecuados para incentivar esta actividad. Recorrer la costa, islas incluidas, permite que nos encontremos con auténticos paraísos, ideales para la inmersión. Debajo del agua, esperan impresionantes paredes verticales, cuevas, peces de inmenso tamaño e incluso, barcos hundidos.
Existen muchas razones para probar esta actividad, como ver aquello que otros no ven, visitando una parte del planeta que ocupa el setenta por ciento de su superficie: el agua. Bajo el agua, se puede descubrir un ecosistema impresionante, lleno de vida marina. Lo que ofrece un espectáculo lleno de colores vibrantes y paisajes submarinos. Se trata de un viaje en el que se cuenta con compañeros espectaculares como las tortugas marinas, tiburones o delfines. Todo depende del lugar de inmersión. Además de proporcionar sensaciones únicas, donde el cuerpo se moverá con total libertad. Veamos a continuación todos los aspectos necesarios para iniciarse el buceo.
Una aventura que requiere preparación
Bucear implica una desconexión total que permite alejarse del estrés y las preocupaciones. Debajo del agua, tan solo existe el momento presente, la paz y la tranquilidad. Ayuda a fortalecer los músculos, mejorando la resistencia cardiovascular y anima a desafiar los límites personales, proporcionando mayor confianza en uno mismo. En nuestro caso, para conocer con más detalle lo necesario para iniciarse en el buceo, nos hemos acercado a Pro Dive Lanzarote, dedicados a la inmersión guiada y los cursos de submarinismo, donde nos han contado todo lo necesario para iniciarse en el buceo.
La preparación física y mental, son aspectos fundamentales que hacen que el buceo se convierta en una aventura increíble. Con preparación, la experiencia puede no resultar tan fantástica, por lo que conviene seguir los consejos citados por nuestros amigos:
- La salud es de gran importancia. Para poder iniciarse en el buceo, resulta imprescindible gozar de buena salud en general.
- El agua no debe ser una extraña, es decir, hay que sentirse cómodo en el agua. Este aspecto es igual de importante, por lo que conviene practicar en la piscina, nadar y acostumbrarse a mantenerse en el agua.
- La respiración y consiguiente relajación, son otro aspecto fundamental a tener en cuenta. No se trata de una carrera de cien metros, ni hay que tener miedo a la inmersión. Tan solo hay que hacer caso de las instrucciones del monitor, respirar profundamente y disfrutar del paisaje marino.
- Aprender lo básico, para empezar realizando un curso, permite conocer todo lo necesario sobre el equipo a utilizar, las técnicas de respiración y seguridad y como sumergirse. Este punto es imprescindible: sin formación no hay inmersión.
Lo que nos lleva directamente a como convertirse en buceador y en que consiste un curso para principiantes. En este aspecto, existen dos opciones posibles. Realizar un curso denominado Open Water Diver, conocido como el manual del explorador submarino, mediante el que se aprende todo sobre el equipo, las técnicas de respiración y seguridad necesarias para bucear, de forma autónoma hasta en dieciocho metros de profundidad. Este curso, proporciona una certificación internacional que permite bucear en cualquier parte del planeta.
Dentro de los cursos, existe otra opción, conocida como Scuba Diver. Ideal para los turistas que solo quieren realizar buceo un par de veces al año. Con este tipo de cursos, se aprende a bucear de manera segura en una profundidad de hasta doce metros. Eso sí, siempre con la supervisión directa de un instructor convenientemente experimentado e instruido.
La otra opción, consiste en el bautizo de buceo. Con esta alternativa, se prueba el buceo sin compromiso. Un instructor guía en la primera inmersión, permitiendo vivir la emoción de respirar bajo el agua. En este caso no es necesario contar con experiencia previa, basta con seguir las instrucciones y realizar la práctica con el instructor.
Cualquiera de estás opciones permite aprender lo más esencial y básico del buceo y sumergirse a una profundidad mínima, sin obtener certificación. Sin embargo, hace que te apasiones tanto que quieras seguir instruyéndote y aprendiendo para obtener la certificación necesaria.
En cuanto al equipo, en estos casos, es básico. Aunque los más experimentados utilizan los mismos accesorios, ellos implementan otros y cambian la configuración del equipo, en función del tipo de buceo. Al realizar un curso, el equipo lo ceden los instructores y escuelas y después, existen dos opciones: comprarlo o alquilarlo. En cualquier caso, lo fundamental es contar con un regulador, para respirar bajo el agua, convirtiendo el aire de la botella en aire respirable. El chaleco compensador, aliado para controlar la flotabilidad, al inflarlo se sube y al desinflarlo, se baja. Además de contener la botella y otros accesorios. El traje de buceo, un excelente protector. Añadir la máscara, las aletas y un ordenador de buceo para guiarse durante la inmersión, con información como la profundidad, el tiempo de inmersión y los limites de descompresión.
Primera inmersión
Lo más normal ante esta situación, es sentir nerviosismo. Ante la primera inmersión, el corazón se dispara, los nervios te invaden y la adrenalina, se abre paso para realizar esta nueva aventura. Por lo que hay que tener en cuenta los siguientes aspectos, de manera que la experiencia se disfrute al máximo.
Respirar bajo el agua. Al bucear por primera vez, sentir como fluye el aire a través del regulador, resulta extraño, por lo que es buena idea respirar fuera del agua, de manera que te familiarices con el regulador.
Se trata de un mundo lleno de sonidos, por lo que hay que olvidarse del silencio. Bajo el agua, la respiración y el ambiente, generan un nuevo mundo de lo más sorprendente.
La visión submarina proporciona una nueva perspectiva. El campo de visión es diferente con la máscara, limita la visión periférica, pero se adapta enseguida. Proporciona una nueva perspectiva y la luz se transforma bajo el agua, lo que hace que todo se vea más cerca y grande.
Ingravidez y libertad. Disfrutar de de esa sensación única de flotar que algunos, semejan a la ingravidez del espacio, proporciona una sensación de libertad que hace que el cuerpo, deje de pensar y se mueva con ligereza y suavidad.
Algo que hay que tener en cuenta, son las reacciones fisiológicas, el agua fría, provoca ganas de orinar. Esta reacción es normal, el cuerpo se está adaptando. Así como resulta habitual, olvidarse de las instrucciones y lo aprendido en los cursos. No hay problema, puesto que el instructor está ahí para ayudar y recordar todo lo necesario a los buzos principiantes. Lo más importante es disfrutar del momento y aprender algo cada vez que se realiza una inmersión.
Convertirse en buceador, es algo mágico, por lo que hay que disfrutar al máximo y sentirse seguro, por lo que conviene tener presente los siguientes aspectos:
- Concentrarse en lo esencial. Aprender a bucear es una aventura, no hay que complicarse con extras como hacer fotos. Centrarse en la técnica y la seguridad es lo esencial.
- Respetar los límites sin exigirse mas de lo que se puede. Bajo el agua, lo más importante es la seguridad. Evitar errores como esperar un dolor de oídos para actuar y disfrutar del buceo, sin pasar situaciones incomodas.
- Revisar el equipo.
- Priorizar el bienestar, en caso de no sentirse bien física o mentalmente, lo mejor es cancelar la inmersión.
- Hidratación adecuada. Hay que beber el agua suficiente antes de la inmersión. Evitar la ingesta de alcohol y cafeína, puesto que son deshidratantes.
- Bucear en compañía es indispensable. Compartir la experiencia y tener apoyo aumenta la seguridad. Aprender a comunicarse para hablar con el compañero con los signos de comunicación submarina es posible.
En resumen, a la hora de sumergirse, hay que seguir los siguientes consejos para novatos del buceo: actitud positiva y nervios bajo control, respirar con normalidad, seguir las instrucciones del instructor, aprender a dominar la flotabilidad, observar sin tocar y relajarse y disfrutar.
Con todo esto, solo queda elegir el lugar adecuado para realizar la primera inmersión. Aguas tranquilas, poca profundidad y una explosión de vida marina, son las características ideales que debe reunir el lugar. Un paraíso submarino para adentrarse en las profundidades del mar y en la actividad del buceo.