Los finlandeses apuestan por las saunas porque quieren disfrutar de todos sus beneficios, por lo que en este país podemos encontrar saunas en la mayoría de los hogares e incluso en los hoteles. El diario El Mundo explica que «los finlandeses apuntan a esta práctica como el quid de su satisfacción personal». Si tú también quieres disfrutar de este ritual, puedes tener una sauna en el hogar para mejorar la salud. Con la sauna en el baño o en una zona exterior, puedes evitar el estrés, eliminar toxinas y fortalecer el sistema inmunológico.
No te preocupes por el espacio, porque el diseño se hace a medida. Las saunas datan de hace más de 2000 años y en todo este tiempo han servido como uno de los rituales más idóneos para relajarse y aliviar dolores. La sauna de infrarrojos es muy popular porque destaca por su innovación tecnológica y ofrece múltiples beneficios. En este artículo te explicamos en qué consiste este tipo de sauna y sus características principales.
¿Qué es una sauna de infrarrojos?
La sauna de infrarrojos consta de una habitación cerrada que genera calor, sometiendo a la persona a una temperatura alta dentro de dicho espacio cerrado. De esta forma se eliminan toxinas y logras un estado de relajación completo. La sauna seca utiliza carbón para crear ese calor, pero la sauna de infrarrojos utiliza rayos infrarrojos para calentar el cuerpo y la piel directamente, transformando la energía de la luz en energía calorífica.
Esta sauna utiliza un método diferente al convencional. A diferencia de las saunas convencionales que se basan en utilizar calor por prolongados periodos de tiempo para lograr que el cuerpo sude, estas saunas utilizan rayos infrarrojos para calentar directamente la piel sin necesidad de una estufa. El efecto es mucho más rápido y resulta ser mucho más eficiente en cuanto al tiempo que el usuario debe permanecer dentro de la sauna. De esta forma la temperatura del aire no se eleva a las temperaturas extremas que podría llegar a alcanzar en una sauna seca, ya que la sauna de infrarrojos reparte el calor uniformemente por todo el cuerpo.
Ese calor penetra profundamente sobre la piel, de manera más eficiente que la sauna por estufa, y de este modo permite respirar de forma normal. Si apuestas por una sauna de infrarrojos, puedes permanecer mucho más tiempo dentro de la sauna, ya que posee un termostato para conocer la temperatura exacta a la cual se somete el cuerpo. Pero no es aconsejable estar dentro de la sauna más de 20 minutos, especialmente si nunca has recurrido a este ritual.
Consejos para utilizar una sauna de infrarrojos
Para utilizar correctamente una sauna de infrarrojos, es necesario calentar los paneles, pero el tiempo es muy inferior a lo que tardaría en hacer efecto el calor de una sauna común. Para calentar los paneles es necesaria la energía eléctrica y el tiempo que puedes tardar en calentarlos es de 10 minutos. Una vez dentro de la sauna, es normal que no se sienta ningún efecto al momento, ya que hay que esperar unos 3 minutos para empezar a notar los efectos de la sauna.
Los especialistas en la fabricación de saunas finlandesas y saunas de infrarrojos a medida de la empresa Saunas luxe nos explican que si quieres instalar una sauna de infrarrojos en tu vivienda, debes saber que el consumo eléctrico de esta sauna es muy bajo y puede conectarse a cualquier toma de energía de 220V.
Beneficios de usar una sauna de infrarrojos
Al igual que con una sauna por estufa, las saunas de infrarrojos traen consigo muchos beneficios saludables. Si permaneces dentro de ella unos 10 o 15 minutos, puedes favorecer la circulación de la sangre y prevenir que la grasa se asiente, ya que este diseño permite la eliminación de toxinas del cuerpo mediante el sudor generado por la exposición a los rayos infrarrojos.
Varios estudios han descubierto que las saunas de infrarrojos pueden dilatar los vasos sanguíneos, por lo que logra facilitar la oxigenación del tejido. Si en esta época quieres prevenir los resfriados, debes tomar sesiones en la sauna de forma regular, ya que este ritual ayuda a reforzar el sistema inmunológico. Después de hacer deporte, puedes tomar una sesión en la sauna de 10 o 15 minutos para aliviar los dolores musculares y mejorar la circulación.
La sauna de infrarrojos favorece el rendimiento deportivo, porque favorece la resistencia y alivia la fatiga articular. Si quieres disfrutar de todos estos beneficios saludables, debes instalar una sauna de infrarrojos a medida en tu baño o en la terraza. Ya sabes que con este espacio puedes mejorar tu salud y bienestar.