Las muelas del juicio

Las muelas del juicio

Las muelas del juicio, cordales o terceros molares son el tercer molar, que suele aparecer a las edades entre 18 y 25 años,​ pudiendo incluso no hacerlo nunca, aunque pueden aparecer en edades más tempranas o mucho más adelante. En algunas ocasiones no erupcionan las cuatro muelas, erupcionando solo algunas de ellas. Dice la leyenda que cuando una persona madura es cuando le salen las muelas del juicio, pero ni mucho menos. Hay gente que no tiene dos dedos de frente y que tienen estas muelas, y hay gente sin ellas y que han crecido a base de madurez. Hoy te vamos  a contar todo sobre estas famosas muelas, para ello, llamamos a la puerta de la consulta de la clínica Lorenzo.

Existen cuatro muelas cordales, una por cada cuadrante bucal, y se sitúan en la última posición de la línea de la dentadura, al fondo de la boca. Las muelas del juicio suelen afectar a otros dientes al desarrollarse, empujándolos o saliendo «torcidos«. Es la falta de espacio en los maxilares o la posición incorrecta del germen del tercer molar lo que va a provocar que las muelas del juicio no erupcionen correctamente y de lugar a problemas y urgencias dentales.

Accidentes infecciosos

La salida de estas muelas puede provocar accidentes infecciosos. El más común es la llamada «pericoronaritis» que es la infección de la cavidad que rodea el molar en erupción . Suele ocurrir entre los 18 y 25 años, aunque este dato no es fijo. Según nos indican desde la clínica, hay tres formas diferentes de pericoronaritis:

Pericoronaritis aguda congestiva o serosa: Dolores en la región de la muela del juicio acentuados con la masticación. El dolor se irradia a la faringe o a la zona de la rama mandibular. La mucosa que rodea el molar en erupción esta inflamada, es brillante de color rojizo intenso y puede adivinarse parte de la corona de la muela del juicio. La evolución es variable puede atenuarse espontáneamente y volver a sufrir dolor e inflamación al cabo de las semanas o meses.

Pericoronaritis aguda supurada: Los dolores son mucho más intensos. Se irradian amígdala y oído. Aparece dificultad para tragar e imposibilidad de abrir la boca del todo. En la zona de la muela del juicio, la presión hace salir debajo del capuchón de mucosa, pequeñas cantidades de pus.  La evolución tiene el riesgo de ser el punto de partida de una complicación infecciosa más grave. O bien puede pasar a su forma crónica.

Pericoronaritis crónica: Los síntomas se atenuan, los dolores pasan a ser intermitentes en ocasiones acompañados de dificultad en abrir la boca . En ocasiones los síntomas son menores como pueden ser halitosis marcada (mal aliento), faringitis de repetición o flemones en la zona. En la zona existe pus debajo del capuchón  mucoso que recubre la muela parcialmente.

Accidentes mecánicos

En este caso hablamos de un problema de espacio y son más frecuentes en mandíbula. Pueden ser:

Accidentes dentarios: Es frecuente que la erupción del tercer molar provoque lesiones en el segundo molar causando reabsorciones de la raíz o caries profundas.

Accidentes mucosos: Lesiones en las mejillas o en la lengua por la posición anormal de las muelas del juicio

Accidentes óseos: La erupción del tercer molar puede provocar destrucción de hueso en la región del segundo molar, provocando en estas lesiones irreversibles que obligarían a realizar la extracción de ambos molares.

Accidentes tumorales

Afortunadamente son excepcionales en maxilar superior y son prácticamente exclusivos de la muela del juicio inferior. No se suele dar mucho, por lo tanto no vamos a hacer mucha inclusión en ellos.

Forma de proceder

Cuando acudes al dentista y tienes que comenzar con un proceso de retirada de muelas de juicio, en primer lugar en la clínica realizan un CBCT exploratorio para valorar los accidentes anatómicos que puedes encontrar alrededor de la muela del juicio. Esta es la única prueba diagnóstica en el que se puede valorar la relación de la muela del juicio inferior con el nervio dentario inferior en los tres planos del espacio, evitando así la lesión permanente o transitoria de dicho nervio.

Realizan este procedimiento, siempre, mediante instrumental de microcirugía y magnificación óptica, con el fin de causar el mínimo trauma y realizar una extracción y un postoperatorio sin dolor. Además aplican la tecnología de Factores de crecimiento (PRGF- ENDORET)  en la zona de la extracción para un mejor y más rápido postoperatorio.

Ahora ya conoces un poco más sobre el ‘maravilloso’ mundo de las muelas del juicio. Un problema que si no se ataja a tiempo puede provocar dolor y contratiempos.