Tu revista de viajes

Pon a punto tu coche para los puentes de final de año

Este final de año tenemos todavía una buena cantidad de puentes de los que disfrutar. Para noviembre, tenemos la festividad de Todos los Santos, que cae en martes. Y en diciembre, los festivos del día 6 del 8 caen a martes y a jueves respectivamente. Es posible hacer un puente por la parte de atrás de la semana pero también por delante. Es más, casi se puede hablar de acueducto para aquellos afortunados que tendrán los siete días libres. Y para más inri, hay festivos propios según la zona, como el 11 de noviembre en Ourense, el día de los magostos o San Martiño. Pues bien, todavía hay buen tiempo para hacer viajes, así que debemos poner nuestro coche a punto. Yo ya he llevado mi Volvo a los talleres oficiales Gresalba, en Madrid, para no encontrarme ninguna sorpresa durante el viaje.

Y es que este otoño todavía tenemos bastantes días para disfrutar. De hecho, según la Agencia Española de Meteorología, esta estación tendrá unas temperaturas más altas de aquellas a las que estamos acostumbrados, así que será un buen momento para hacer viajes y pequeñas escapadas a los lugares que más nos apetezca conocer de la geografía nacional sin agobiarnos con los calores que solemos tener durante las vacaciones de verano.

Pero para ir de viaje, conviene tener nuestro coche puesto a punto antes de salir. Los accidentes pueden estar a la vuelta de la esquina, y el hecho de poner medidas para prevenirlos hace que su número se reduzca en gran medida.

Si tenemos algo de conocimientos sobre mecánica, podemos ahorrarnos el dinero de un profesional haciendo la puesta a punto del coche nosotros mismos, prestando especial atención a los puntos clave dentro de la seguridad del vehículo: amortiguadores, neumáticos y frenos.

Los amortiguadores suelen requerir un cambio cada 50.000 kilómetros aproximadamente. Para verificar que la suspensión está en buen estado se puede realizar una sencilla comprobación apoyándose con fuerza en el capó y soltar de golpe. Si el coche sube, casi con total seguridad está correcta; si, por el contrario, sube y rebota hacia abajo, es aconsejable pedir una revisión en el taller.

En cuanto a las ruedas del coche, suele hablarse del famoso truco de la moneda de un euro. Si colocamos una moneda de esta cantidad entre una ranura de las del dibujo y de los neumáticos y esta no se mantiene quieta y de pie, eso significa que el dibujo está muy desgastado y que debemos cambiarlas cuanto antes, porque no solamente no resistirán una revisión, sino que nos podemos poner en peligro a la hora de frenar o agarrarnos al asfalto, especialmente en los días de mal tiempo y lluvias. El tamaño de este dibujo, a fin de cuenta, ha de ser como mínimo de 1,6 mm. Además, debemos revisar que las llantas no tengan ningún golpe o deformación, porque si es así puede afectar a la suspensión, a los ejes e incluso al motor.

Por otro lado, están también los frenos dentro del famoso triángulo de la seguridad de un coche del que hablábamos antes. El líquido de frenos, para un correcto funcionamiento de los mismos, debe encontrarse entre el mínimo y el máximo que marca su contenedor. Si está por debajo del mínimo, no es aconsejable rellenarlo, hay que acudir al taller para que lo vacíen por completo y lo purguen. Los expertos aconsejan cambiarlo cada dos años como máximo.

Otros puntos importantes sobre los que fijarnos

Además de los tres temas anteriores tan importantes a la hora de ponernos al volante, debemos tener en cuenta otro tipo de factores que también afecta a nuestra seguridad en el coche, como es el hecho de llevar con nosotros todos los elementos que requiere tráfico, como son los chalecos reflectantes en caso de que nos ocurra un percance y necesitemos salir del coche, a cambiar una rueda por ejemplo, o los triángulos indicadores para poder sañalizar esto mismo.

Además es preciso comprobar otros niveles de líquido, como es el caso del aceite, ayudándose de la varilla indicadora. Si hay que añadir líquido se hace siempre con el motor en frío y muy importante tener en cuenta, que nunca debe alcanzar el nivel máximo. El líquido de refrigeración también debe estar entre el mínimo y el máximo, pero nunca llenarse del todo.

Asimismo, una correcta iluminación es fundamental para garantizar la seguridad al volante. Es básico comprobar el alineado de los faros y que todas las luces iluminan correctamente. Además, es obligatorio tener un juego de repuesto.

Por último, en caso de que no sepamos hacer todo esto por nuestra cuenta, hay que recordar que podemos acudir a talleres oficiales, como es del Gresalba, para que lo hagan por nosotros, ya que nuestra seguridad y la de nuestra familia en la carretera están por encima de todo.

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