Cómo afrontar una mudanza sin morir en el intento

Cómo afrontar una mudanza sin morir en el intento

Las mudanzas suelen ser una experiencia complicada, porque no se trata nada más de cambiar de espacio, ya sea laboral o a nivel personal. Una mudanza, sea cual sea el motivo de ella, genera indiscutiblemente preocupaciones y ansiedad a lo desconocido.

Por más pequeña que sea la mudanza, se trata de un trabajo que va a requerir de la atención de quienes cambiarán de espacio, por lo que es necesario no solamente afrontarla con tranquilidad, sino intentar hacerla controlando los aspectos que la hacen tan estresante.

Entendiendo que en cualquiera de los casos, las mudanzas van a necesitar de tiempo y de un proceso de adaptación, conversamos con los especialistas en bienes raíces de InmoDoñana, quienes nos hablaron de cómo combatir el estrés a lo largo del proceso de mudanza.

Mudanzas elegidas

Normalmente, cuando la mudanza es una que se lleva a cabo por decisión propia, hay unos aspectos diferentes que cuando son impuestas, por ejemplo, cuando se mueven las oficinas de una empresa, siendo este caso uno que genera más ansiedad, resistencia y que va de la mano normalmente de una energía cargada, pues en ella interfieren muchas personas y muchos aspectos se ven modificados a nivel laboral, así sea para mejorar los espacios y por ende, la comodidad de los trabajadores.

En el caso de las mudanzas elegidas, la percepción es diferente y suele afrontarse con una energía más amable y con una ilusión diferente, pero esto no significa que la búsqueda de una mejor calidad de vida en un espacio mejor, más cómodo y bonito, no traiga estrés, angustia y ansiedad.

Para los fines de este artículo, nos enfocaremos en una mudanza elegida, que como mencionamos antes, hace de la experiencia una mejor, sin que eso le quite las partes complicadas, pero que al realizarse de forma voluntaria, se puede encauzar para que sea un proceso menos complejo y más ameno.

¿Cómo hacer que la mudanza sea menos estresante?

Como bien dijimos, inevitablemente la mudanza traerá consigo muy buenos momentos, pero otros que no lo son tanto, sin embargo, hay algunos aspectos que pueden ayudar a que la situación sea más controlable a nivel personal y emocional, estas son:

  • La actitud

Ciertamente las mudanzas elegidas son unas que el individuo decide asumir, sin embargo, la frustración, los gastos, los tiempos, y muchos otros aspectos pueden hacer que el deseo de llegar al nuevo lugar se vea manchado; es aquí donde entra la actitud que se tome ante la situación, entender que la mudanza no es el final de la carrera sino el principio de una nueva, ayudará a que los cambios sean más llevaderos.

Abrazar los inconvenientes como una parte de la experiencia y no como un impedimento, hará que sean más sencillos de aceptar y solventar, manteniendo una actitud positiva durante el proceso.

  • Planificación y organización con tiempo

Una mudanza tranquila, es una que fue planificada y organizada con tiempo, y no nos referimos únicamente a la elección del nuevo espacio. Nos referimos a planificar la mudanza con un mínimo de dos meses, hacer limpieza profunda para seleccionar lo que se irá, lo que se va a la basura y lo que se donará.

A su vez, es importante dejar el papeleo al día del lugar del que se saldrá y comenzar el de llegada, por lo que idealmente el proceso debe empezar con un tiempo prudencial  que permita cumplir con todas esas actividades, para evitar olvidar algo importante, lo ideal es hacer listas en las que se identifiquen las prioridades, las fechas en las que deben estar solventadas y los tiempos que se demoran, listas de compras que hagan faltan, etc.

En este punto se debe decidir si se contará con la ayuda de empresas de mudanzas o si se realizará de forma independiente, si es la segunda opción hay que planificar que el proceso afecte en lo menor posible las rutinas de trabajo, estudio, por lo que la organización del tiempo es fundamental.

  • Piensa en los espacios del lugar de llegada y cómo los vas adaptar a tus necesidades

Una buena forma de mantener la actitud positiva durante el difícil proceso de mudanza, es pensar en la organización del lugar de llegada para que se adapte al gusto individual y a las necesidades propias. Por ello, pensar en cómo será la decoración, los colores del espacio, las cosas que hacen falta, el tipo de muebles que necesita, mantiene la ilusión de la llegada al nuevo espacio.

Lo importante de este punto es que la emoción de llegar al lugar no solamente empiece el día de la llegada, sino que desde antes se comience a sentir el espacio como propio y se trate de acomodarlo a lo que se desea.

  • El tiempo para desconectar es fundamental

Evidentemente una mudanza requiere de una inversión importante de tiempo, sin embargo es muy importante que se tome un tiempo para desconexión del proceso, para poder mantener una buena actitud y sobre todo una buena salud física y mental.

Enfocar toda la energía en la mudanza, sin tomar en cuenta el descanso no ayudará a rendir en ningún aspecto de la vida cotidiana y evidentemente afectará la mudanza, salir con los amigos, ver series, dormir, leer, pintar, o cualquiera que sea la actividad que más se amolde a los gustos individuales, es necesario mantenerla. Desconectar de la presión que implica una mudanza es fundamental.

Otra opción es involucrar a familiares y amigos en la aventura de la mudanza, ya sea para ayudar con el empaquetado, montaje de mobiliario o el traslado, puede ser una forma de hacer de estas actividades un momento para compartir con seres queridos, de manera que se comiencen a crear recuerdos positivos desde el primer momento y durante todas las etapas de la mudanza.

  • Atención especial a las cosas de valor

En este punto no nos referimos únicamente a joyas o cosas de ese tipo, las cosas de valor pueden ser desde un costoso reloj, un pequeño peluche de la infancia, un cuadro o foto especial. Sea cual sea el caso, lo ideal es que estas cosas que son importantes estén bien protegidas a la hora de su traslado y que preferiblemente se hagan en el último viaje, y que las traslade la persona.

Cuando se trata de cosas con alto valor sentimental, lo ideal es que estas no sean trasladadas por alguna empresa, sino que la persona empaque y traslade sus pertenencias, así no tiene que preocuparse porque estas sean tratadas con cuidado y se asegura que llegarán en una sola pieza.

Otros artefactos con los que se debe tener especial atención a la hora de una mudanza son los ordenadores (ya sean de escritorio o portátiles), televisores y todo lo que tenga que ver con dispositivos electrónicos, ya que son elementos costosos que hay que proteger con un buen embalaje pero a su vez, con un buen trato a la hora del traslado.

  • Separa las cosas que necesites constantemente

Para estar más tranquilo y disminuir el estrés durante una mudanza, hay que tener las cosas que se utilizan constantemente separadas del resto. Es decir, seleccionar lo que necesitas tener a la mano a todas horas para evitar tener que desempacar múltiples cajas para conseguir algo.

Para eso se recomienda hacer una lista en la que se anoten esas cosas que son fundamentales para el día a día como lo son algunas mudas de ropa, cargador del móvil, artículos de higiene personal, portátil, audífonos, anteojos, la documentación del sitio de llegada y del de salida, evidentemente la selección de estos artículos depende de cada de persona y sus necesidades puntuales.

Teniendo esto a la mano, los primeros días se harán más sencillos porque no será necesario desempacar de golpe ninguna maleta o caja. A su vez también ayuda enumerar las cajas y hacer una lista de lo que tienen en el interior, de esta manera a la hora de necesitar algo, se llega directamente a la caja que lo contiene.

  • Desempaca de forma ordenada

A la hora de desempacar también hay que hacerlo con cierto orden, por lo que siguiendo la recomendación anterior de hacer listas que ayuden a identificar lo que tiene cada caja, hará más sencillo la hora de organizar las cosas en las habitaciones correspondientes, lo que significa menos tiempo, menos esfuerzo físico y más comodidad a la hora de hacer la tarea.

Lo ideal es limpiar y pintar la habitación antes de desempacar y de armar mobiliario. De esta manera al finalizar la estancia podemos pasar a la siguiente sin tener que constantemente arreglar algo en la que se supone ya está lista, se recomienda que la primera habitación en desempacar sea la cocina y el baño, ya que son espacios que obligatoriamente se utilizan constantemente, por lo que tenerlas operativas hace que el nuevo lugar sea más cómodo de habitar, aun si las otras estancias no están terminadas.

Es indiscutible que las mudanzas son complejas, emocionantes y llenas de inconvenientes, lo importante es que la parte no tan bonita no afecte la salud mental, física y emocional, por el contrario, la idea es poder disfrutar del proceso de una manera sana, tranquila y amena.