Un buen momento para acometer cambios en un negocio de hostelería

Un buen momento para acometer cambios en un negocio de hostelería

La pandemia del coronavirus ha traído consecuencias para todas y cada una de las personas que habitamos el mundo. De una manera o de otra, la pandemia ha cambiado nuestros hábitos, nos ha sometido a restricciones y, desde luego, ha provocado que haya problemas económicos de todo tipo en todos los lugares del mundo, incluidos todos aquellos que presumían de músculo financiero antes de que el coronavirus hiciera acto de presencia a lo largo del año pasado. Estamos en una situación delicada y que, desde luego, ha puesto en jaque nuestra salud física y personal… y la económica.

Está claro que la inmensa mayoría de los sectores de actividad españoles y mundiales han pasado por malos momentos a lo largo del año 2020 y que el 2021 no ha empezado de la manera en la que todos y todas hubiéramos querido. Pero sí que es cierto que, si tenemos que considerar a un único sector como el que peor suerte ha tenido durante la pandemia, ese es el de la hostelería. Es el que más restricciones ha sufrido y el que, por tanto, más difícil ha tenido mantener su volumen de ingresos desde que hace prácticamente un año empezaran las malas noticias.

Todo comenzó el viernes, 13 de marzo de 2020, un día nefasto para los 47 millones de españoles puesto que fue cuando el Gobierno central decretó el Estado de Alarma por el coronavirus. Al mismo tiempo, y tal y como informaba la noticia que os enlazamos a continuación y que fue publicada por El Plural, la Comunidad de Madrid cerró bares, restaurantes, salas de fiesta y gimnasios. Las consecuencias fueron tremendas para una gran cantidad de personas y, desde luego, todavía fue más difícil recuperarse teniendo en cuenta que fue en mayo cuando empezó a abrirse todo con algo más de normalidad.

La página web Hosteltur, por su parte, recogió una información acerca de las previsiones de la hostelería de cara al 2020 una vez que se fue conociendo la magnitud del problema que teníamos encima. Según esta página web, la previsión apuntaba a una caída de unos 67.000 millones de euros, una auténtica barbaridad (una caída sin precedentes, desde luego) y que ha terminado con la salud de una buena cantidad de negocios. Ni que decir tiene que esta situación ha provocado que las personas que más han sufrido los efectos de la pandemia son las que han estado relacionadas, de una o de otra manera, con el negocio de la hostelería.

Hay que admirar el tesón, el positivismo y la actitud de todos esos dueños de negocios hosteleros que siguen resistiendo a los efectos de la pandemia y las correspondientes restricciones. Son muchos los que, todavía a día de hoy, se niegan a tirar la toalla y, no contentos con ellos, aprovechan las restricciones para hacer algún tipo de cambio o reforma en su local para que se estrene en cuanto sea posible. Eso es lo que nos comentaron desde Vicave cuando nos explicaron que la demanda de vinotecas ha crecido durante las últimas semanas, que como sabéis han estado caracterizadas por los diferentes decretos que prohíben la apertura de este tipo de locales.

Es importante recuperar la salud económica tan pronto como se pueda

El objetivo que persiguen los dueños de estos establecimientos con actuaciones como la que hemos comentado en el párrafo anterior es clara y está cargada de acierto: hay que recuperar la salud económica tan pronto como se pueda y, por ello, es mejor empezar a acometer esos cambios que necesitamos ahora que no nos está permitida la apertura al público. Desde luego, ningún momento va a ser más indicado que este para acometer estos cambios.

Es evidente que no todo el mundo ha tenido la posibilidad de hacerlo y que, a causa de la mala salud económica de muchos negocios, sus dueños no han tenido más remedio que cerrar y empezar a dedicarse a otra cosa. La verdad es que se trata de una verdadera lástima. Negocios centenarios, respetados por una cantidad tremenda de clientes y vecinos han tenido que ver adelantado el final de su vida a causa de una situación que, desde luego, pasará a nuestra Historia como una de las etapas más negras a las que nos hemos enfrentado.

Todos estamos cansados de esta situación y eso nos toca tanto económica como psicológicamente. Es algo de lo que no hay ninguna duda pero que hay que superar en la medida de lo posible, cada cual con sus técnicas. Estamos seguros de que, cuando nos queramos dar cuenta, todo habrá pasado y que volverá esa normalidad que tanto añoramos y que, desde luego, es un verdadero tesoro para la vida de la gente. La verdad es que no sabíamos lo que teníamos.