La odontología ha dejado de ser una disciplina médica dedicada a la salud para convertirse en una que comparte la atención entre las necesidades de salud y los deseos estéticos de la población. Más allá de la prevención y el tratamiento de las enfermedades que afectan a la cavidad oral, la odontología influye de forma directa en el bienestar psicológico y la integración social de las personas. Su desarrollo está condicionado por factores demográficos clave como el envejecimiento de la población y los flujos migratorios.
El envejecimiento de la sociedad es una consecuencia directa de la disminución de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida. En España, los nacimientos han caído un treinta y ocho por ciento en los últimos quince años, lo que afecta de forma directa a la odontopediatría y a la ortodoncia a corto plazo y genera un impacto a nivel socioeconómico a largo plazo. Al mismo tiempo, el aumento de la esperanza de vida ha aumentado, alcanzando un promedio de ochenta y tres años y situando la esperanza de vida saludable en los sesenta y seis.
Esto quiere decir que son muchas las personas que pasan más de una década dentro de su etapa de vejez sufriendo limitaciones de salud y dependencia. Tras la pandemia y a lo largo de los últimos años, se ha notado un aumento notable de la conciencia que tiene la población sobre lo importante que es alcanzar esas edades más avanzadas gozando de unas buenas condiciones de salud en general, de salud mental y a nivel social.
El hecho de que la vida se alargue genera una creciente demanda de tratamientos dentales duraderos y de alta calidad, con los que se mejoran al mismo tiempo la funcionalidad y la cuestión estética. La población busca preservar su salud bucodental para prolongar su bienestar junto a su calidad de vida. Lo que se traduce en una mayor demanda en implantología, prótesis fija y ortodoncia con alineadores en detrimento de las tradicionales prótesis removibles.
Una odontología accesible
Cabe señalar que desde hace más de una década el crecimiento demográfico de nuestro país se debe en gran medida a la inmigración. La población nacida en nuestro país disminuye, al mismo tiempo que aumentan los ciudadanos de procedencia extranjera, representando un segmento con menor poder adquisitivo y con un menor acceso a la prevención odontológica, como nos han explicado en la Clínica Siero Dental, donde utilizan tecnología de última generación, materiales de eficacia demostrada y se adaptan al paciente con financiación del tratamiento, para facilitar el acceso a sus servicios.
No obstante, esta realidad migratoria da como resultado mayor prevalencia de caries, periodontitis y pérdidas dentales. Este segmento de la población hace que sea necesario desarrollar una odontología que sea sostenible económicamente, con tratamientos accesibles que permitan una cobertura de las necesidades básicas sin que la calidad se vea comprometida. Este desafío necesita contar con soluciones innovadoras y modelos de atención flexibles.
Al mismo tiempo que se ha visto reforzada la conciencia sobre la salud integral, salud bucodental incluida, la estética dental se ha convertido en una prioridad para muchas personas, no solo por razones hedonistas, sino también como parte del deseo de mantener la juventud y prolongar su bienestar social. Esto ha hecho que se vea impulsado el auge de los tratamientos de blanqueamiento dental, de la ortodoncia invisible y de los implantes estéticos.
El interés por la salud bucal no es algo exclusivo de la juventud; las personas mayores buscan tratamientos que les permitan mantener un aspecto cuidado y una adecuada función masticatoria.
La polarización que muestra la demografía española es creciente. Por un lado, tenemos un segmento de la población joven y de origen extranjero con una menor capacidad económica que necesita disponer de acceso a unos tratamientos más asequibles y a la prevención. Por otro lado, un segmento con mayor poder adquisitivo y educativo que demanda unos tratamientos más avanzados y enfocados en la estética y el bienestar.
Si nos centramos en el cincuenta por ciento de la población que no acudió al dentista en el último año que ha sido analizado, se puede comprobar que el dieciocho por ciento no ha tenido acceso a los servicios dentales debido a problemas económicos. Este porcentaje aumenta entre aquellos que se encuentran en una situación de desempleo o de incapacidad laboral. Las mujeres y las personas con menor nivel de estudios señalan que la imposibilidad de acceso a los tratamientos odontológicos se debe a su economía precaria, lo que exige que la odontología combine la accesibilidad con la innovación.
El sector de la odontología tiene que adaptarse a la evolución de las necesidades que presenta la sociedad y promover la prevención en aquellos segmentos más vulnerables, ofreciendo soluciones más avanzadas para los que buscan estética y durabilidad en sus tratamientos. Dentro del contexto actual, la odontología no responde a una necesidad médica; se ha convertido en un factor esencial para la inclusión social y la calidad de vida de la población.
Odontología social
Dentro de la odontología, podemos encontrar una rama conocida como odontología social y comunitaria que da respuesta a lo expuesto anteriormente. Esta rama se centra en la salud bucal de las comunidades y su acceso a los servicios dentales. Este enfoque está centrado en la prevención y el tratamiento de las enfermedades dentales dentro de un contexto de necesidad y realidad de ciertas comunidades, con una visión más amplia que traspasa el consultorio dental convencional.
Las estrategias que utiliza este tipo de odontología incluyen la promoción de los hábitos saludables de higiene bucal, la educación en nutrición y dieta, la detección temprana y el tratamiento de las enfermedades dentales crónicas relacionadas con la salud bucal, como pueden ser la diabetes y la enfermedad cardiovascular.
La odontología social abarca aspectos como los factores sociales, económicos y culturales que forman parte de la salud dental de las personas y busca soluciones alternativas a esos problemas. Al trabajar en equipo con las comunidades, se pueden realizar cambios positivos en el campo de la odontología que van a perdurar en el tiempo. Lo que se pretende con este objetivo es realizar un trabajo en equipo y proporcionar un buen servicio de calidad a los más necesitados.
Esta rama de la odontología se centra en los siguientes aspectos:
- Educación en salud bucodental: realizando campañas de higiene bucal, talleres, charlas y formación para que la sociedad conozca las prácticas preventivas.
- Promoción de hábitos saludables: nutrición equilibrada, ejercicio regular, reducción en el consumo de alcohol y eliminación del tabaco.
- Detección temprana de las enfermedades: hacer revisiones periódicas, programas escolares, cribados y acciones preventivas.
- Acceso equitativo a los servicios de odontología: facilitar una atención asequible y accesible, sin barreras económicas, culturales o geográficas.
- Reducción de las enfermedades crónicas relacionadas con la salud bucal, como la diabetes, la enfermedad periodontal o las complicaciones cardiovasculares.
- Rehabilitación y tratamiento: Cuando existe daño, hay que ayudar al paciente a que recupere sus funciones básicas como masticar, hablar y sonreír con seguridad.
Lo que se pretende con esta rama de odontología social y comunitaria es centrarse en la prevención de las enfermedades bucodentales, recurriendo al tratamiento adecuado y a las necesidades del paciente y al problema que tenga en el momento. Una de sus ventajas es que se centra y especializa en la prevención y evita que la enfermedad bucodental vaya a más y empeore. No se centra tanto en el proceso de curación, sino que hace hincapié e insiste en la educación de la sociedad para que adquiera mayores conocimientos sobre los hábitos que tiene que llevar a cabo para que su higiene bucal sea adecuada y se eviten los problemas de salud en el futuro.
Se pueden mejorar otros temas como el de llevar una nutrición sana y equilibrada en combinación con el ejercicio diario, reducir o dejar el consumo de bebidas alcohólicas y tabaco, etc.
Otra de las ventajas que proporciona la odontología social es que las personas y comunidades tienen acceso a los servicios dentales, ya que son asequibles para toda la sociedad, porque la salud dental es tan importante como la general.
En la sociedad y el momento actual, disponer de una odontología social de estas características es indispensable. En algunos países no se dispone de ella a pesar de ser necesaria. Esta odontología busca tratar las desigualdades mediante la educación y promover la salud dental, hacer una detección temprana de los problemas de salud dental y saber cómo tratarlos mediante los tratamientos adecuados. Es fundamental que exista colaboración para diseñar y poner en funcionamiento los programas de atención dental accesibles y apropiados para todo el mundo. La responsabilidad de la odontología social reside en bajar la brecha de la salud dental entre los diferentes tipos de población.
La odontología social busca algo más que el tratamiento de las enfermedades bucales: busca la disminución de las desigualdades, mejorar el acceso a los pacientes, educar y promover estilos de vida más saludables. Para las clínicas dentales, integrar esta rama de la odontología supone una oportunidad de crecimiento, marcar la diferencia y crear un gran impacto en la sociedad, con un enfoque que beneficia a pacientes, profesionales y clínicas.